Un sistema rígido de enseñanza es ideal para formar grandes intérpretes, pero uno de los pilares de nuestro método es utilizar la enseñanza musical para dotar a nuestros alumnos de un criterio y una autonomía propia.
El funcionamiento de las clases es sencillo. La duración es de una hora una vez por semana. Cada semana veremos material nuevo para que pongáis en práctica. Después nos aseguraremos de que entendéis y sabéis practicar el material de forma correcta para que podáis trabajarlo sin estar vuestro profesor delante. Cuando volváis la próxima semana, al comienzo de la clase se resolverán todas las dudas que hayan surgido en el transcurso de la semana anterior, tengan que ver con cosas dadas en clase o vistas por vuestra cuenta.
Desde nuestro punto de vista, creemos que es más fácil que entendáis lo que estáis tocando que que os dediquéis a imitarnos. En el Sunny entendemos perfectamente el poco tiempo que tenéis para tocar en casa, o la cantidad de deberes que os mandan en el colegio. Por eso, nuestra misión es utilizar la enseñanza musical desde la motivación, como algo positivo que nos ayude en nuestro día a día y nunca como una carga más que arrastrar.